Alemania bate nuevo récord en energías renovables en la pandemia

(MUNDO) En Alemania se registra un auge de energías renovables debido a la caída de la demanda de energías convencionales en la pandemia. Y se espera que la economía reaccione con estímulos para ampliar ese éxito, dice experto.

Alemania acaba de batir un récord silencioso: cerca de un 52 por ciento de su electricidad proviene este año de energías renovables, superando ya el 44 por ciento de 2019. DW habló sobre el significado de este fenómeno la pandemia del nuevo coronavirus con Frank Peter, del taller de ideas Agora Energiewende, de Berlín.

DW: ¿Cómo se produjo este nuevo récord de Alemania en energías renovables?

Frank Peter: Esto se da como consecuencia de las instalaciones de energías renovables que se hicieron el año pasado, combinadas con condiciones solares y eólicas bastante buenas en el primer trimestre de 2020. Y lo que vemos ahora es que, con la crisis del coronavirus, la demanda se redujo significativamente en un 10 por ciento. Y esto hace que se reduzca el uso de energías convencionales, lo cual produce máximos históricos de participación de energías renovables en el abastecimiento energético en Alemania.

Entonces, ¿la pandemia de COVID-19 ha impactado en el sector renovable?

Lo que escuchamos es que hay incertidumbre con respecto a las cadenas de suministro. Por lo tanto, la distribución podría retrasar las instalaciones de nuevas capacidades adicionales. Pero lo que hemos visto en la situación específica de Alemania es que las incertidumbres en el aspecto regulatorio son mucho más importantes que los problemas de la cadena de suministro que vemos en todo el mundo.

¿Cree usted que la pandemia de COVID-19 tendrá algún impacto en la inversión en energías renovables?

No tanto, para ser sincero. Lo que esperamos es que, si hablamos de programas de estímulo para salir de la crisis, tengamos en cuenta que uno de los puntos centrales en ellos deben ser las energías renovables, porque, de lo contrario, veríamos un tremendo aumento de las emisiones de carbono como efecto de rebote. Entonces, todo lo que estamos discutiendo ahora con respecto a los programas de estímulo económico para la industria, debería, a nuestro entender, traducirse en programas verdes, por un lado, y estar centrado en el escenario de inversiones en energías renovables, por el otro.

¿Cree que el Gobierno alemán tiene la voluntad política de incluir a aquellos que miran hacia el futuro?

Al menos las conversaciones actuales están enviando algunas señales optimistas al respecto. Es decir, que nadie está hablando realmente de los viejos programas de estímulo de transición, en los que solo se invertía en las antiguas industrias. Está claro que ahora cada estímulo debe estar de acuerdo con nuestros objetivos de protección climática. De lo contrario, aterrizaremos en la próxima crisis de manera bastante inmediata. Por lo tanto, debemos contar con un programa de estímulo ecológico que respalde las tecnologías innovadoras y las energías renovables. Y estamos recibiendo señales bastante positivas de que el Gobierno alemán está dispuesto a hacerlo de ese modo.

También depende de cómo veamos el desarrollo de la crisis. Si hay realmente grandes esfuerzos económicos para ejercer más presión sobre los documentos necesarios para los estímulos a fin de asegurar puestos de trabajo, aumentará la presión para hacer lo que sea necesario. Por lo tanto, estas dos crisis están vinculadas de alguna manera. El manejo adecuado de la crisis del coronavirus nos da espacio para tematizar la dirección correcta que deben tener los programas de estímulo a nivel económico, y es por eso que necesitamos ambos debates.

Esta situación en Alemania, con una alta proporción de energías renovables, ¿se aplica a otros países? ¿Y si es así, cuáles?

En Dinamarca sucede lo mismo. Hay cantidades sustanciales de energía eólica allí. Y lo que vemos es que la flexibilidad de todo el sistema es clave. Cuanta más capacidad tenga un país para comerciar con sus vecinos, cuanta más capacidad posea para el almacenamiento de las renovables, y cuanto más flexible sea la demanda, mejor será la situación en cuanto a la participación de las energías renovables en la mezcla energética de abastecimiento. Y eso es de lo que, básicamente, todos los países europeos están aprendiendo ahora, porque la caída en la demanda de electricidad y el aumento drástico de la participación de las energías renovables es común, básicamente, todos los países de Europa Central que se ven afectados por la pandemia de COVID-19, porque se está perdiendo la demanda convencional y, por lo tanto, obteniendo ganancias récord en participaciones de renovables.

Y fuera de Europa, ¿se le ocurre alguna situación comparable?

Bueno, por supuesto que vemos algo parecido en China. Allí hay regiones con cuotas muy altas de energía eólica y solar. Y se trata de lo mismo: el viento y la energía solar están ligados a los recursos naturales, al clima. Y si la demanda es baja, esas regiones también aprenden a lidiar con mayores proporciones de energías renovables. Por lo tanto, puede que no haya una proporción tan alta de energías renovables en todo China, pero hay lugares en donde la energía eólica y solar tienen una participación considerable, ya de un 15 a un 20 por ciento en la combinación energética. Y están viviendo la misma experiencia que nosotros ahora en Europa.

DW

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