
Hablar de Catastro de Predios parece un trámite menor. Pero su impacto es tan grande como el de una mala ingeniería.
Un error en el catastro genera:
Predios omitidos → oposiciones inesperadas.
Subdivisiones no detectadas → notificaciones incompletas.
Deslindes mal interpretados → conflictos en terreno.
Superposición de límites → rediseños forzados.
El resultado: meses de atraso, obras detenidas y dinero que se evapora sin que nadie lo vea venir.
Un buen Catastro no se copia de ortofotos ni se arma en una oficina. Se valida campo a campo, registro a registro, predio por predio.
Ahí se construye la certeza jurídica que permite ejecutar sin sustos.
En casi dos décadas revisando líneas de transmisión y subestaciones, he visto un patrón que se repite:
El Catastro de Predios suele tomarse a la ligera, como si fuera una lista rápida armada con ortofotos, Google Earth o registros del SII.
Error. Grave error.
Hace poco, un cliente llegó a FELVAL para validar un catastro hecho por otro estudio jurídico.
Ocho meses invertidos. Casi 50 predios supuestamente afectados.
En 48 horas comprobamos que la realidad era otra: menos de 10 predios realmente afectados, y algunos de los informados estaban a 40 kilómetros del trazado real.
El costo de un catastro mal hecho no son solo meses de retraso: es la reputación de todos los involucrados y millones de dólares en obras detenidas.
Un Catastro bien hecho dimensiona permisos de ingreso, notificaciones, procesos de oposición y negociaciones desde el inicio.
Si se omite un predio, se omite tiempo de obra.
Si se omite la verificación de deslindes, surgen conflictos de superposición.
Y si se confía solo en bases satelitales, se paga después… y caro.
La lección es simple: un buen Catastro no se improvisa. Se valida en campo, se revisa en registros y se respalda con experiencia.
Ahí empieza la eficiencia real de un proyecto eléctrico.
Claudio Alarcón Arriagada
Abogado · Ingeniero · Auditor
Gerente General – FELVAL S.A.
Con 18 años de experiencia en Concesiones y Servidumbres Eléctricas, en FELVAL combinamos derecho, ingeniería y estrategia territorial para dar viabilidad jurídica a proyectos de infraestructura energética en todo Chile.
